No decía palabras, de Luis Cernuda

Para Pablo
No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.
La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.
Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Los placeres prohibidos (1931)
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.
Los placeres prohibidos (1931)
Imagen:PICASSO. El abrazo.1903. Pastel sobre cartón.


2 Comments:
¿Pero cómo este sitio no está lleno de comentarios tras leer este poema maravilloso?. Es un aldabonzo para el corazón y para la conciencia propia y ajena.
Es lo que tiene Cernuda, siempre, siempre golpea.
Supongo que por eso es uno de mis predilectos, sin lugar a dudas
Gracias por seguir el blog, Reyes, y por todas y cada una de las imágenes que me regalas y que ilustran sus palabras
es un honor haberte encontrado, bien lo sabes
Un abrazo
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